jueves, 18 de febrero de 2010

Listos o casi listos?

La pregunta del momento cuando nos ven que la Vane está embarazada es: “…Y ya están listos?” De ahí me pregunto qué tan listos podemos estar? Tenemos las cosas necesarias para recibirle a la Bebé? Estamos preparados físicamente? Estamos preparados mentalmente? Qué más se necesita?
En cuanto a las cosas, eso es lo que menos me preocupa. Decir que los Papás de antes no necesitaban tanto para recibir a un bebé. Hemos revisado muchas listas de cosas “necesarias” y las hay desde con 30 hasta 100 artículos que ellos consideran necesarios. Creo que yo voy con la idea de qué es lo básico. Si Luciana naciera ahorita tenemos lo básico en cuanto a mis estándares, los cuales se basan en qué es lo que se necesita para irse de camping, y por lo tanto entendería si cualquier otra Mamá (no la Vane) me abofeteara para que re-evalúe mis estándares.
En lo que si he puesto más énfasis es en mi propio acondicionamiento físico. De acuerdo a lo que he visto en otros papás, la cargadera de cosas es inevitable y la falta de sueño es debilitante, de manera que uno, o se termina refugiando en la comida, o en otros casos simplemente se resigna a caer demacrado. Dado que mis ojeras siempre han sido profundas realmente no veo lo de demacrado, y refugiarme en la comida, creo que solo me traería problemas para digerirla. Es por eso que he estado estudiando mi ciclo de sueño para así dormir mejor el poco tiempo que tenga y he regresado a mi rutina de ejercicios diarios.
Mentalmente, repito lo que ya escribí en alguna otra oportunidad. Me siento tranquilo. Aunque a veces me preocupa que esté demasiado tranquilo y que después me vaya a dar un tortazo por imprevisto.
Por suerte, si Luciana naciera ahorita creo que ya podemos salir adelante con todo lo básico. Por otro lado, me estoy auto-convenciendo de que voy a tener las fuerzas físicas y mentales para rendir lo que haya que rendir.
Decir que a la Vane ya se le bajó la pipa, así que Luciana viene pronto, aunque estemos listos o no.