Tener un bebé en camino te hace pensar y mucho. Desde detalles del día del alumbramiento, a cómo va a cambiar tu vida de pareja cuando llegue la bebé, cómo le vas a educar, cómo le vas a explicar cosas que ni siquiera para ti tienen explicación a veces. Pero además de nuestro mundo familiar interior, siento que nuestra manera de ver las cosas, la gente y el mundo en sí, también cambia.
Este sentimiento empezó cuando mi barriga empezó a crecer y claro, llegó el punto en que inequivocablemente la gente sabía que tengo un pequeño ser creciendo dentro de mí. La gente empezó, sin aparente razón para mí, a sonreírme en la calle, a cederme el paso, y felicitarme. Pasó un poco más de tiempo y de pronto alguien en la calle me preguntaba cuándo nacía mi bebé y qué voy a tener ¡y muchos de ellos eran totalmente desconocidos! Era como si de pronto la gente sentía curiosidad por saber más acerca de mí, o de nosotros, cuando antes habíamos pasado normalmente desapercibidos como un transeúnte más de la ciudad.
Fueron estas experiencias que me llevaron a pensar en que un vientre en expansión atrae a las personas de una manera tan especial que saca lo mejor de ellas como un instinto natural. Me gusta que mi pequeña desde ya provoque aún en desconocidos una sonrisa natural, el clásico “oooh” como expresión de ternura, algunos se abrazan o comienzan a comentar entre sí acerca de mi silueta frontal redonda adivinando si es un niño o una niña, que si tengo el vientre bajo o alto, que si ya se encajó o no y en fin... cuantas cosas se les ocurra, sin por un momento dejar de sonreír. Me parece que esas expresiones que conllevan una sonrisa es como una ilusión intrínseca que como seres humanos sentimos de que cuando una nueva vida está creándose, una nueva oportunidad está surgiendo para la humanidad para ser mejor ya que, sí, los bebés son dulces, son tiernos, pero tiene que haber algo más allá de solo un sentimiento de ternura, no les parece? Bueno, al menos eso me quiero imaginar. Ya ven, les digo que tener un bebé te hace pensar mucho, que hasta uno termina filosofando jaja.
Otra cosa que me ha hecho ver al mundo diferente, es la bondad de la gente. Estoy infinitamente agradecida con Dios por todas las personas que me han brindado de una u otra forma su generosidad expresada de mil maneras. Empezando con las extra consideraciones, pasando por los consejos de las mamis y papis con experiencia, las bendiciones y deseos de suerte para el día del alumbramiento, la complicidad con las amigas que están cerca y también las que están lejos, el intercambio de ropa que ahorra gastos innecesarios, la preparación del babyshower, el regalo de artículos útiles que necesitaremos la bebé y yo, etc, etc, etc. Y eso en lo que se refiere a gente conocida, pero qué tal cuando uno se encuentra además con grupos de mamás que brindan su tiempo para asistir a otras o que brindan sus conocimientos con el solo afán de ayudar a que la experiencia de las nuevas madres sea más llevadera y sin más paga que el reconocimiento de las agradecidas alumnas o futuras mamás que aprendemos de ellas? Es increíble realmente, como en medio de la locura de la vida, y en una sociedad cuya fama es la de materialista, siempre hay gente que se olvida un poco de sí para dar a los demás de sí mismos, sin retribución palpable. He aquí una vez más donde el voluntariado me ha demostrado ser uno de los motores más fuertes que impulsan el desarrollo de una sociedad. Espero poder enseñarle a mi hija todo esto.
Y claro, yo sé que todo lo que describo en esta nota no es novedad para las mamis o papis que han pasado ya por esto, pero creí que valía la pena escribirlo, porque es parte de nuestra experiencia inolvidable de estos meses y además para que ojalá, cuando un día mi hija lea a conciencia lo escrito aquí, sienta la alegría y los buenos sentimientos que ha provocado en mí y también en otros que están a la expectativa de su llegada. Que sepa que nos hizo sonreír y sacar lo mejor de nosotros, no solo a sus papis, sino también a muchos que han tocado ya y tocarán su vida de distintas maneras. Que sepa que la generosidad de otros hacia nosotros fue y será parte importante de nuestras vidas y que de algún modo, algún día nosotros deberemos entregar parte de nosotras también a quien lo necesite.
Y bueno, como todos esperan novedades, además de reflexiones y filosofadas de padres primerizos, termino contándoles que estamos ya en la semana 32. Luciana pesa casi 4 libras y mide alrededor de 43cm. Si antes les había contado que se mueve mucho, pues ahora les digo que se mueve mucho más, aunque quizá sea porque ha crecido y le queda menos espacio cada vez, que le siento más y más. También parece que ya está con su cabecita para abajo y ha empezado a aplastarme las costillas del lado derecho con lo que yo pienso son sus rodillas. Últimamente nos hemos dedicado a hacer ejercicios de yoga para que ayuden a su perfecto posicionamiento y para que deje de patearme el hígado, además estos ejercicios tienen el potencial de “relajarnos” para lo que en teoría sería un alumbramiento natural. Vamos a ver cómo nos va... hasta aquí, en cuanto nos ponemos a pensar en eso tenemos que inmediatamente comenzar a practicar las respiraciones de relajación... :)
martes, 26 de enero de 2010
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El no estar en su posición me lleva a tratar de entender todos los pensamientos que no solo tú debes tener en la cabeza sino mi ñaño también, pero estoy seguro de que están experimentando uno de los mejores momento que como pareja y seres humanos lo pueden lograr… el tener un bebe juntos y saber lo que un alumbramiento significa.
ResponderBorrarComo tú mismo lo dices veo que este proceso te ha hecho reflexionar un poquito más acerca de todo lo que te rodea, ser más sensible y detectar situaciones que tal vez antes pasaban desapercibidas… que hermoso… esa es la maravilla que tenemos dentro los seres humanos, como bien tu lo explicas!!!
Besito y bendiciones para los dos papitos… les quiero con la vida.
Pancho
Querida Vane, qué lindo leer tus sentimientos, lo más hermoso es ser madre, desde luego que nos cambia la vida, ya no dormimos bien hasta que son grandes ja ja, pero esa es la vida. Lo importante es entenderse cómo pareja, ya que empezamos dos y luego al pasar el tiempo terminamos dos. Disfruta de tu embarazo y que Dios les bendiga siempre, como pareja, y luego con la bebita que desde ya es una bendición. Un abrazo a la distancia.
ResponderBorrarVane, qué hermosas tus reflexiones, plasmas en una forma hasta poética por lo que pasamos en general las mamás al esperar a nuestros hijos. Sin duda ya mismo empieza una aventura hermosa...donde todo es posible con amor y complicidad. Te mandamos desde acá un fuerte abrazo y estamos seguros que tu hogar está y va a seguir lleno de bendiciones, de ilusión y de felicidad... Ximena, Jacobo, Alegría y Victoria
ResponderBorrarHago eco a tus expresiones de sabiduría y amor con la manera en que explicas esta hermosa experiencia de la vida que está creciendo en tí. Nuestra amada Luciana es desde ya la felicidad de todos los que les rodeamos, es increible pero la sentimos y la vemos en todo lugar, en aquellos rostros de criaturas que pasan por nuestro lado, nos parece que ella está allí, y siempre dejamos que broten de nuestros labios solo palabras de amor y gratitud a nuestro Padre Dios, que les ha vendecido y les vendecirá por siempre. Tus abuelos paternos.
ResponderBorrarQuerida Vane: Que pensamientos tan hermosos que escribes. Realmente estàs filosofando y en alto grado. Esos sentimientos son de las personas nobles y que tienen desde sus raices profundidad, amor y paz. Me emociona muy de veras ver que a traves de las palabras expresas la grandiosidad de Dios quien con su infinita misericordia hizo la creaciòn. Debes sentirte muy orgullosa de ser MAMÀ. Es algo maravilloso, te realizas como ser humano y como mujer. Dios diò a las mujeres ese don y como mujeres tenemos el privilegio de ser parte de la creaciòn. Bendito sea hoy y siempre!.
ResponderBorrarVane: Recibe mi fuerte abrazo y, ya sabes, con el cariño de siempre.
Que Dios te bendiga y que LUCIANA siga creciendo aunque a este paso, ya no va a tener muy espacio. Aprovecha de sus pataditas y de sus movimientos.
Te quiere mucho, tu tia
Cariños para el futuro papà.
EMMA LUCÌA